La artrosis de manos no solo afecta la movilidad, sino también la autoestima y las actividades cotidianas. Es común que mis pacientes me pregunten “¿se puede curar la artrosis de las manos?” o “¿qué ejercicios puedo hacer para mejorar?”. Por eso, en esta guía te explicaré en detalle cómo reconocer sus síntomas, qué tratamientos existen y qué hábitos ayudan a prevenir su avance.
¿Qué es la artrosis de manos?
La artrosis de manos es una enfermedad degenerativa de las articulaciones que se produce cuando el cartílago —esa capa protectora que recubre los extremos de los huesos— se desgasta progresivamente. Este proceso genera fricción, dolor e inflamación. Con el tiempo, las articulaciones pueden deformarse, limitando la movilidad y afectando actividades tan simples como abotonarse una camisa o abrir una botella.
Generalmente, la artrosis afecta las articulaciones interfalángicas (entre los dedos) y la base del pulgar. Es más frecuente en mujeres mayores de 50 años, aunque también puede aparecer en hombres, especialmente si hay antecedentes familiares, lesiones previas o trabajos manuales repetitivos.

¿Cuáles son los síntomas de la artrosis de manos?
Los síntomas de la artrosis de manos pueden variar, pero suelen iniciar de manera gradual. El dolor aparece al realizar movimientos repetitivos o esfuerzos, y puede disminuir con el reposo. Con el tiempo, el malestar se vuelve constante, incluso en reposo.
Otros síntomas comunes incluyen rigidez matutina (especialmente al despertar), pérdida de fuerza, y sensación de “crujido” al mover los dedos. En fases más avanzadas pueden observarse deformidades visibles, como los nódulos de Heberden y Bouchard, que corresponden a bultos óseos en las articulaciones de los dedos.
| Síntoma | Descripción | Fase común |
| Dolor | Molestia que aumenta con el movimiento | Inicial y avanzada |
| Rigidez | Dificultad para mover los dedos, especialmente por la mañana | Inicial |
| Inflamación | Aumento de volumen articular | Variable |
| Deformidades | Cambios visibles en las articulaciones | Avanzada |
Origen de la artrosis de manos
El origen de la artrosis de manos es multifactorial. La edad es un factor determinante, ya que con el paso del tiempo el cartílago pierde su elasticidad y capacidad de reparación. Sin embargo, existen otros factores que aumentan el riesgo: la predisposición genética, los trabajos manuales intensivos, las fracturas previas y los cambios hormonales, sobre todo en mujeres postmenopáusicas.
Además, se ha comprobado que la obesidad y el sedentarismo pueden influir indirectamente, ya que empeoran la inflamación sistémica del cuerpo. Aunque no se trata de una enfermedad inflamatoria en su origen, la artrosis puede cursar con brotes de inflamación articular secundaria.
Si presentas algún síntoma, no ignores las señales de tu cuerpo. En Nuestra clínica ofrecemos orientación personalizada para un correcto diagnóstico y tratamiento.
Diagnóstico de la artrosis de manos
El diagnóstico se basa en una evaluación clínica minuciosa. Como reumatóloga, siempre comienzo con una historia detallada y exploración física de las manos. Observo si hay deformidades, inflamación o limitación en el movimiento. Posteriormente, se solicitan radiografías, que muestran el estrechamiento del espacio articular y la presencia de osteofitos (pequeños crecimientos óseos).
En algunos casos, puede requerirse una ecografía o resonancia magnética para descartar otras enfermedades articulares como artritis reumatoide. Es importante acudir a un especialista ante los primeros síntomas, ya que un diagnóstico temprano permite un mejor control de la enfermedad y una mejor respuesta al tratamiento de la artrosis de mano.
Tratamiento de la artrosis de manos
El tratamiento de la artrosis de manos se centra en aliviar el dolor, mejorar la movilidad y prevenir la progresión del daño articular. No existe una cura definitiva, pero sí múltiples estrategias que combinadas pueden ofrecer una excelente calidad de vida.
Entre las opciones más utilizadas se encuentran los antiinflamatorios, analgésicos y protectores del cartílago (condroprotectores). En casos más avanzados, puede considerarse la infiltración con corticoides o ácido hialurónico. También es fundamental la fisioterapia, que ayuda a mantener la función y prevenir la rigidez.
Otra herramienta valiosa son las órtesis o férulas de descanso, que brindan soporte a las articulaciones más afectadas, especialmente durante la noche. Complementariamente, el calor local y los baños de parafina resultan muy útiles para aliviar el dolor.
¿Se puede prevenir la artrosis de manos?
Aunque no siempre es posible evitarla, sí se pueden adoptar medidas que reduzcan el riesgo o retrasen su aparición. Mantener un peso saludable, realizar actividad física regular y proteger las manos de movimientos repetitivos o esfuerzos excesivos son hábitos esenciales.
Una alimentación rica en antioxidantes, omega 3 y vitamina D también contribuye a proteger las articulaciones. Además, cuidar la ergonomía en el trabajo y en casa puede marcar una gran diferencia en la prevención de la artrosis de manos.

Ejercicios para la artrosis de manos
Los ejercicios para la artrosis de manos son una parte clave del tratamiento. Ayudan a mantener la flexibilidad, fortalecer los músculos y reducir el dolor. Es importante realizarlos de forma regular, suave y sin forzar las articulaciones.
Algunos ejercicios recomendados incluyen abrir y cerrar el puño lentamente, tocar con el pulgar cada dedo de la mano, y estirar suavemente los dedos sobre una superficie plana. También se pueden usar pelotas de goma blanda para mejorar la fuerza. La constancia es más importante que la intensidad: dedicar 10 a 15 minutos diarios puede generar grandes beneficios a largo plazo.
Preguntas frecuentes sobre la artrosis de manos
¿La artrosis de manos tiene cura?
No existe una cura definitiva, pero con el tratamiento adecuado se puede controlar el dolor, mejorar la función y retrasar su progresión.
¿Qué ejercicios son buenos para la artrosis de manos?
Ejercicios de estiramiento, fortalecimiento y movilidad suave, como abrir y cerrar el puño o tocar cada dedo con el pulgar, son ideales.
¿Cómo se diferencia la artrosis de manos de la artritis?
La artrosis es un desgaste mecánico del cartílago, mientras que la artritis es una inflamación autoinmune.
¿Cuál es el mejor tratamiento para la artrosis de manos?
El mejor tratamiento combina fármacos, fisioterapia, ejercicios y medidas de autocuidado personalizadas.
¿Se puede prevenir la artrosis de manos?
Sí, mediante una buena alimentación, actividad física regular y evitando movimientos repetitivos o sobrecarga articular.