¿Caminar ayuda o perjudica la artrosis de rodilla? Descubre la verdad detrás del dolor y la osteoartritis

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Soy reumatóloga con experiencia tratando pacientes con artrosis de rodilla, también conocida como osteoartritis. Durante mi carrera, he visto cómo esta condición afecta tanto a hombres como a mujeres, de todas las edades. La artrosis de rodilla puede generar molestias y dolor significativos, lo que muchas veces provoca dudas sobre qué actividades son seguras y cuáles pueden empeorar los síntomas. Una de las preguntas más frecuentes que escucho en mi consulta es si caminar ayuda o perjudica la artrosis de rodilla. A lo largo de este artículo, responderé a esta pregunta y proporcionaré recomendaciones basadas en la evidencia científica y mi experiencia clínica.


El dolor de rodilla al caminar es uno de los síntomas más comunes en personas con artrosis de rodilla. Esta patología, que implica el desgaste del cartílago de la articulación, provoca que los huesos de la rodilla rozan entre sí, lo que puede generar fricción, inflamación y dolor. Cuando caminamos, la presión sobre la articulación de la rodilla aumenta, lo que puede desencadenar dolor, rigidez y malestar.

Es importante entender que el dolor no siempre está relacionado con la actividad realizada. La artrosis de rodilla puede ocasionar dolor incluso en reposo, pero ciertos movimientos, como caminar largas distancias o subir escaleras, pueden exacerbar los síntomas debido a la mayor demanda sobre la articulación. Por lo tanto, el dolor de rodilla al caminar es una señal de que la artrosis está afectando la función de la rodilla y que se deben tomar medidas para aliviar la carga sobre la articulación.

Artrosis de rodilla - clinica de reumatologia


La artrosis es una enfermedad degenerativa que afecta las articulaciones, especialmente aquellas que soportan peso, como las rodillas, caderas y columna vertebral. En términos simples, se trata de un desgaste progresivo del cartílago que recubre las articulaciones, lo que lleva a una mayor fricción entre los huesos. Este proceso causa dolor, rigidez, y, con el tiempo, disminuye la movilidad de la articulación afectada.

En el caso de la artrosis de rodilla, el cartílago de la rodilla se desgasta y pierde su capacidad para amortiguar los movimientos. Esto genera molestias y puede afectar la calidad de vida de quienes padecen esta condición. Es importante diferenciar entre la artrosis y otras patologías, como la artritis reumatoide, ya que el tratamiento y enfoque son distintos.


Los síntomas más comunes de la artrosis de rodilla incluyen dolor al caminar, rigidez matutina, hinchazón en la zona de la rodilla y dificultad para realizar actividades cotidianas como subir escaleras o caminar largas distancias. El dolor suele ser más intenso al final del día, especialmente después de actividades que involucren la articulación afectada.

Además del dolor, muchas personas experimentan una sensación de inestabilidad en la rodilla, lo que puede dificultar el equilibrio y aumentar el riesgo de caídas. En los casos más graves, la deformidad de la articulación de la rodilla puede volverse visible, y el rango de movimiento puede reducirse significativamente.



La respuesta a esta pregunta no es sencilla, ya que depende del grado de la artrosis y del tipo de caminata que se realice. Caminar de manera moderada y controlada puede ser beneficioso para quienes sufren de artrosis de rodilla. Esto se debe a que caminar fortalece los músculos alrededor de la rodilla, lo que ayuda a mejorar el soporte articular y reduce la presión sobre el cartílago.

Sin embargo, caminar en exceso o de manera incorrecta puede empeorar los síntomas. La sobrecarga de la rodilla al caminar grandes distancias o al caminar en superficies duras puede aumentar la fricción en la articulación y agravar el dolor. Por lo tanto, es crucial encontrar un equilibrio y realizar caminatas que no sean excesivas, además de combinar esta actividad con otras formas de ejercicio que no pongan tanta presión en la rodilla.


El momento adecuado para caminar depende de la intensidad del dolor y el estado de la artrosis. Si el dolor es intenso o hay inflamación significativa en la rodilla, lo mejor es evitar caminar hasta que los síntomas disminuyan. En fases más avanzadas de la artrosis, es posible que se necesiten días de descanso para permitir la recuperación de la articulación.

Sin embargo, cuando los síntomas son más leves y controlados, caminar es una excelente forma de mantener la movilidad y evitar la rigidez de la rodilla. Se recomienda caminar en superficies suaves, como césped o tierra, y evitar caminar sobre superficies duras como el concreto. Además, es importante prestar atención a la postura y asegurarse de no forzar la rodilla.

Cuando puedo volver a caminar - clinica de reumatologia


Si decides caminar con artrosis de rodilla, sigue estos consejos para minimizar el dolor y prevenir el empeoramiento de la condición:

  1. Usa calzado adecuado: Un buen par de zapatos con soporte adecuado puede hacer una gran diferencia en la cantidad de presión que se ejerce sobre las rodillas.
  2. Camina distancias cortas: Evita caminar durante largos períodos. Mejor es caminar varias veces al día en distancias más cortas.
  3. Mantén una postura adecuada: Al caminar, asegúrate de mantener una postura erguida y evitar el sobrepeso en la rodilla.
  4. Incluye estiramientos y ejercicios de fortalecimiento: Complementa tu caminata con ejercicios que fortalezcan los músculos alrededor de la rodilla, como el cuádriceps y los músculos isquiotibiales.


Aunque caminar es beneficioso en muchos casos, existen alternativas de bajo impacto que también pueden ser efectivas para mejorar la movilidad y reducir el dolor en las personas con artrosis de rodilla. Algunas de estas alternativas incluyen:

  1. Natación: La natación es una excelente opción porque el agua soporta el peso del cuerpo, lo que reduce la presión sobre las rodillas.
  2. Bicicleta estática: Pedalear en una bicicleta estática es una forma suave de ejercitar las piernas sin generar impacto en las rodillas.
  3. Ejercicios de fortalecimiento en casa: Realizar ejercicios específicos de fortalecimiento muscular puede ayudar a aliviar el dolor al reducir la carga en la rodilla.