Como reumatólogo clínico, acompañando a pacientes que enfrentan diversas enfermedades autoinmunes que afectan el sistema nervioso y el tejido conectivo. A lo largo de mi práctica profesional, he tenido la oportunidad de estudiar a fondo una de las patologías más complejas y desafiantes: la esclerosis múltiple (EM). En este artículo quiero compartir, desde mi experiencia médica y humana, una explicación clara y cercana sobre qué es la esclerosis múltiple, sus causas, síntomas y los distintos tipos que existen, con el objetivo de brindar información confiable a quienes buscan comprender mejor esta enfermedad.
La esclerosis múltiple puede presentarse de formas muy diferentes en cada persona, lo que a menudo genera incertidumbre y temor en quienes reciben el diagnóstico. Sin embargo, entender su origen, evolución y opciones de tratamiento puede ser el primer paso para afrontar esta condición con esperanza y conocimiento. Acompáñame a descubrir qué es la esclerosis múltiple y sus síntomas, así como las principales características de esta enfermedad que afecta el sistema nervioso central.
¿Qué es la esclerosis múltiple?
La esclerosis múltiple es una enfermedad neurológica crónica que afecta el sistema nervioso central, es decir, el cerebro y la médula espinal. Se considera una enfermedad autoinmune, lo que significa que el propio sistema inmunológico del cuerpo ataca por error la mielina, una sustancia que recubre y protege las fibras nerviosas. Esta pérdida de mielina, llamada desmielinización, interrumpe la comunicación entre el cerebro y el resto del cuerpo, provocando diversos síntomas neurológicos.
Cuando hablamos de qué es la enfermedad esclerosis múltiple, es importante destacar que no se trata de una enfermedad degenerativa tradicional, sino inflamatoria. Su curso es variable: algunas personas pueden experimentar solo síntomas leves durante años, mientras que otras pueden tener brotes o recaídas más severas. Aunque no tiene cura, existen tratamientos que ayudan a controlar la inflamación, reducir los brotes y ralentizar su progresión, permitiendo a los pacientes mantener una buena calidad de vida.

Causas de la esclerosis múltiple
A pesar de los avances científicos, la causa exacta de la esclerosis múltiple aún no se conoce del todo. Sin embargo, se cree que su origen es multifactorial, es decir, que surge de la interacción entre factores genéticos, ambientales y del sistema inmunológico. Estudios recientes sugieren que algunas personas pueden tener una predisposición genética a desarrollar la enfermedad, que se activa por factores externos.
Entre los factores que pueden aumentar el riesgo de desarrollar esclerosis múltiple, se incluyen la falta de exposición al sol (y por tanto de vitamina D), infecciones virales como el virus de Epstein-Barr, el tabaquismo y el estrés prolongado. También se ha observado una mayor incidencia en mujeres jóvenes adultas, especialmente entre los 20 y 40 años, y en personas de origen caucásico.
Síntomas de la esclerosis múltiple
Los síntomas de la esclerosis múltiple pueden variar ampliamente, dependiendo de la zona del sistema nervioso afectada. Entre los más comunes se encuentran la fatiga, visión borrosa o doble, debilidad muscular, problemas de equilibrio, hormigueo o entumecimiento en las extremidades y dificultades para coordinar movimientos. En algunos casos, los pacientes también pueden presentar problemas de memoria, concentración o cambios en el estado de ánimo.
Uno de los aspectos más característicos de esta enfermedad es su naturaleza impredecible: los síntomas pueden aparecer y desaparecer en periodos conocidos como brotes o recaídas, seguidos de fases de remisión donde mejoran parcial o totalmente. Comprender qué es la esclerosis múltiple y sus síntomas permite identificar los primeros signos de alerta y buscar atención médica temprana, lo cual mejora significativamente el pronóstico.
Si presentas algún síntoma, no ignores las señales de tu cuerpo. En Nuestra clínica ofrecemos orientación personalizada para un correcto diagnóstico y tratamiento.
Tipos de esclerosis múltiple
La esclerosis múltiple se clasifica en varios tipos, según la forma en que evoluciona la enfermedad. A continuación, te explico los principales subtipos, que son fundamentales para determinar el tratamiento más adecuado.
| Tipo de esclerosis múltiple | Características principales | Evolución |
| Benigna | Brotes leves con recuperación casi completa. | Lenta o estable. |
| Recaídas y remisiones | Alternancia entre brotes y recuperación. | Variable. |
| Progresiva secundaria | Comienza con recaídas y luego progresa sin remisión. | Gradual. |
| Progresiva primaria | Deterioro constante desde el inicio. | Continua. |
Esclerosis múltiple benigna
La esclerosis múltiple benigna se caracteriza por la aparición de síntomas leves y una progresión muy lenta. En muchos casos, los pacientes pueden tener un solo brote y luego permanecer sin recaídas durante años. Aunque el término “benigna” puede dar una falsa sensación de tranquilidad, es importante recordar que sigue siendo una enfermedad autoinmune que requiere control médico periódico.
Este tipo suele diagnosticarse de manera retrospectiva, es decir, cuando después de muchos años no se han presentado secuelas significativas ni deterioro funcional. Los pacientes con este tipo de esclerosis múltiple pueden llevar una vida prácticamente normal con el acompañamiento médico adecuado.
Esclerosis múltiple con recaídas y remisiones
Es el tipo más frecuente de esclerosis múltiple, representando cerca del 85% de los casos iniciales. Se caracteriza por episodios o “brotes” donde aparecen nuevos síntomas o empeoran los existentes, seguidos de periodos de recuperación parcial o total, llamados remisiones.
Durante las remisiones, la inflamación disminuye y los síntomas mejoran, aunque pueden quedar pequeñas secuelas neurológicas. Los tratamientos actuales se centran en reducir la frecuencia de los brotes y retrasar la progresión de la enfermedad, ayudando al paciente a mantener su independencia y funcionalidad.

Esclerosis múltiple progresiva secundaria
Este tipo aparece en personas que inicialmente tuvieron una forma de esclerosis múltiple con recaídas y remisiones, pero que con el tiempo comienzan a experimentar un empeoramiento continuo, incluso sin brotes claros. Esto ocurre generalmente tras varios años de evolución.
En la esclerosis múltiple progresiva secundaria, la inflamación disminuye, pero aumenta la degeneración del tejido nervioso. El tratamiento se enfoca en controlar los síntomas, mantener la movilidad y mejorar la calidad de vida del paciente mediante fisioterapia y apoyo multidisciplinario.
Esclerosis múltiple progresiva primaria
La esclerosis múltiple progresiva primaria es menos común, pero también más agresiva. Desde el inicio, el paciente presenta un deterioro neurológico constante, sin brotes definidos. Afecta con mayor frecuencia a hombres de mediana edad y se asocia con una evolución más rápida de la discapacidad.
Este tipo de esclerosis múltiple implica un reto terapéutico, ya que responde menos a los tratamientos convencionales. Sin embargo, los avances en inmunoterapia y medicina personalizada han permitido desarrollar nuevas opciones que ayudan a ralentizar su progresión.

Preguntas frecuentes sobre la esclerosis múltiple
¿Qué es la esclerosis múltiple y cómo afecta el sistema nervioso?
Es una enfermedad autoinmune que daña la mielina del cerebro y la médula espinal, afectando la comunicación nerviosa.
¿Cuáles son los primeros síntomas de la esclerosis múltiple?
Fatiga, visión borrosa, hormigueo en las extremidades y pérdida de equilibrio son signos tempranos comunes.
¿Qué causa la enfermedad esclerosis múltiple?
Su causa es multifactorial, relacionada con predisposición genética, infecciones y factores ambientales.
¿Qué diferencia hay entre la esclerosis múltiple benigna y la progresiva?
La benigna progresa lentamente, mientras que la progresiva avanza de manera continua y causa mayor discapacidad.